TEORÍA DEL APEGO Y EL PROCESO PSICOANALÍTICO.

COMENTARIO Al LIBRO EDITADO POR MAURICIO CORTINA Y MARIO MARRONE ( leído el 10 de julio en el Instituto de Cultura Italiana, México D.F.  organizado por la IFPS y el Seminario  de Sociopsicoanálisis AC , México DF)

 London, Whurr Publishers, 490 páginas

 

Dra. Ma. Teresa Lartigue, (Corréo Electrónico: lartiguet@prodigy.net.mx), Presidente de la Asociación Psicoanalítica Mexicana, Jefa del Departamento de Epidemiología Reproductiva, International Psychoanalytic Association ( IPA) College Research Fellow                                                

 

 

            Agradezco profundamente la gentil invitación de los doctores Sonia Gojman y Salvador Millán  para comentar  y festejar  el nacimiento de un nuevo libro sobre el apego, en el cual ellos tienen una importante contribución.  Asimismo, agradezco la cálida recepción del Instituto de Cultura Italiana, que hoy abre sus puertas para celebrar este acontecimiento, gracias a la iniciativa de un mexicano  radicado en Washington y un italiano emigrado a  Londres, quienes se hicieron cargo  de esta magnifica compilación  sobre la teoría del apego y el proceso psicoanalítico. En palabras de Peter Fonagy[1], el apego,  el patito feo del psicoanálisis se convirtió con el transcurrir del tiempo en un robusto y resplandeciente cisne. Han transcurrido mas de tres décadas desde que John Bowlby innovador psicoanalista inglés publicara el primero de  sus tres libros dedicados a la teoría del apego; pienso que Bowlby si viviera se sentiría sumamente complacido al descubrir las múltiples líneas de investigación que abrió a distintos pensadores e investigadores a través del mundo junto con Mary Salter Ainsworth, multicitada en todos los trabajos que tienen que ver con el Procedimiento o Método de la Situación Extraña y con los conceptos de sensibilidad materna y seguridad. Nos cabe el honor al Instituto Nacional de Perinatología de haber realizado[2] -gracias al interés del Dr. Armando Córdova el primer estudio sobre apego con este procedimiento, en 39 díadas materno-infantiles en 1990.

            Ante la imposibilidad de dar cuenta de los 19 capítulos que conforman este volumen, diré brevemente que esta obra está dividida en tres secciones, precedidas de una introducción. La primera parte aborda  las Dimensiones clínicas que agrupa las contribuciones de la teoría del apego vinculándolas con  los grandes temas de la técnica psicoanalítica como son: la transferencia, la alianza terapéutica, el insight, la empatía, el proceso analítico y sus resultados, así como algunas aplicaciones específicas al análisis de niños en las etapas de latencia  y  edípica, junto con aportaciones que permiten  una mayor comprensión del proceso del duelo. Uno de los capítulos subraya la importancia de explorar la historia del apego del paciente como parte del proceso  psicoterapéutico y otro mas, destaca la necesidad de integrar los conceptos e instrumentos surgidos a partir de la teoría del apego,  a la formación  clínica en sociopsicoanálisis. Los doctores Millán ilustran lo anterior con el estudio de caso de dos díadas materno infantiles María y su hija de 12 meses en el momento de la primera observación y Celonia y su hijo de 14 meses.

 Este capítulo me parece  importante porque permite integrar la triple dimensión del conocimiento en una experiencia integral muy rica, por una parte la investigación para adquirir nuevos conocimientos sobre los nahuatls, una etnia muy cercana al grupo de valle de México, a la que pertenecen María y Celonia, combinando cuatro diferentes instrumentos como son la observación en el hogar, en el ambiente natural de María y Celonia, en diferentes momentos, en el primer caso, en una interacción afectiva al parecer cotidiana donde María aparece como una madre sensible a las señales de su bebé, capaz de identificar, nombrar y reconocer los diferentes gestos de su hija, quién a su vez es capaz de anticipar las respuestas maternas. Asimismo,  en el  intercambio gozoso del momento del baño. En el segundo, la observación se llevó a cabo durante el amamantamiento donde Celonia se aprecia sin ninguna expresión emocional, dando la impresión de estar ausente durante el amamantamiento y también a la hora del baño que se constituye en una experiencia mecánica displacentera. Estos momentos privilegiados del baño, el amamantamiento,  cambio de pañales nos muestran, como bien señaló Lebovici, la riqueza o pobreza de las interacciones afectivas o comportamentales, así como de las fantasmáticas. El segundo instrumento empleado fue el Procedimiento de la Situación Extraña en el cual la bebé de María obtiene una clasificación de apego seguro  y el de Celonia de apego inseguro, del tipo que no se puede clasificar, desorganizado, resistente, que correlaciona con el tipo de apego adulto de las madres indagado a través de la Entrevista de Apego Adulta, en el cual María califica como una madre autónoma y Celonia como una madre con trauma no resuelto, relacionado con el abuso físico por parte del padre. Aquí habría una gran limitación referida por los autores de la traducción del nahuatl al español, en virtud de ser el nahuatl la lengua materna de Celonia. El último instrumento empleado fue el Cuestionario del Carácter Social, en el cual María aparece en un proceso de transformación social; en cambio Celonia está identificada con los estereotipos negativos de la feminidad (como los denomina  Emilce Dio Bleichmar).

 Retomando las dimensiones del conocimiento, se observa que la segunda, la relativa a la transmisión se cumple al integrar en el Seminario de Sociopsicoanálisis lo proveniente de los vínculos intrasubjetivos, intersubjetivos, y transubjetivos, donde los estudios de género han hecho importantes aportes para comprender los modelos de dominación masculina y subordinación femenina que Celonia ejemplifica vívidamente. Por último, la aplicación de los conocimiento  se podrá observar ya en el ejercicio y práctica clínica de  los estudiantes participantes, al haber sido expuestos a un proceso grupal de reflexión e integración de esta experiencia formativa, desde una perspectiva intercultural a la manera de Erich Fromm y también se antoja pensar a la manera de George Devereaux, creador del Etnopsicoanálisis, disciplina construida a partir de la antropología y el psicoanálisis, ampliamente desarrollada en Francia por Marie-Rose Moro.

 La  sección de Dimensiones Clínicas brinda también una amplia descripción de los usos clínicos de la Entrevista de Apego Adulto, en el diagnóstico, tratamiento, evaluación de los resultados del proceso terapéutico, ya sea de adultos en psicoterapia individual o con su bebé;  al igual  que la evaluación en el trabajo social y legal. Para mí su principal utilidad, posiblemente por ser mi línea de investigación central, tiene que ver con la posibilidad que brinda  de detectar un trastorno del apego durante el embarazo, por ejemplo del tipo  preocupado o  irresuelto/desorganizado, el cual, se transmitirá a la siguiente generación en una probabilidad que oscila entre el 75-90% como un apego inseguro/resistente o un apego desorganizado. Esta posibilidad de efectuar una real  prevención primaria, antes del nacimiento del bebé -durante la gestación, o de intervenir a través de una psicoterapia padres-bebés en los primeros meses de vida, tendría grandes repercusiones si se llevara a cabo en México, dentro de los programas de salud reproductiva y atención prenatal,  no sólo en el nivel individual y familiar, sino también social, comunitario.  El psicoanálisis se ha caracterizado por un tipo de investigación de los procesos inconscientes siempre retrospectivo,  la Entrevista de Apego Adulto los investiga también de manera retrospectiva en la madre o en el padre, o en la abuela como el estudio realizado en Canadá, pero es prospectiva para el bebé. Diversas investigaciones han confirmado el alto valor predictivo de la misma.

            La segunda sección del libro se refiere a las Consideraciones teóricas, centradas alrededor del apego y de los procesos defensivos, las emociones y los modelos internos de trabajo; los sistemas motivacionales, el apego desorganizado y el  monitoreo metacognitivo en la patología borderline,  el proceso analítico a la luz de la teoría del apego, la intimidad y el apego en las relaciones entre adultos, y el apego como una teoría puente entre la ciencia cognitiva y  la teoría psicodinámica. A este respecto es importante mencionar que efectivamente funciona como tal. Hace unos cuatro años realizamos otra investigación en el INPer, los coinvestigadores fuimos expertos en modificación de conducta del Laboratorio de Psicología de la UNAM y quien esto escribe, una psicoanalista freudiana; el instrumento no fue la Situación Extraña, sino un procedimiento derivado:  Interacción cara a cara madre-bebé en una reunión de separación/ reunión[3].

 La última parte, relativa al Apego, sexualidad y el cuerpo aborda las disfunciones sexuales, la teoría del trauma y el cuerpo. El capítulo final  interroga acerca de si la sexualidad y el apego constituyen una relación apasionada o un matrimonio por conveniencia. El debate está abierto; el apéndice,  muestra las correlaciones entre las clasificaciones o categorías del apego en la infancia y en la vida adulta.

            En esta línea de las correlaciones y de la continuidad del apego a través del ciclo vital –tema de otro volumen por cierto-  quisiera abordar el capítulo del Dr. Hugo Bleichmar distinguido psicoanalista argentino radicado en Madrid, miembro de la Asociación Psicoanalítica Internacional y director de Aperturas Psicoanalíticas; autor de varios libros, entre ellos: La Depresión. Un estudio psicoanalítico,  El narcisismo, Introducción al estudio de las perversiones, El Edipo en Freud y Lacan, Estudio sobre la enunciación y la gramática inconsciente  y Avances en psicoterapia psicoanalítica. Hacia una técnica de intervenciones específicas. La tesis central que propone el Dr. Bleichmar, a diferencia de las teorías pulsionales de Freud que distingue, pulsiones sexuales, pulsiones yoicas o de autoconservación y pulsiones de apoderamiento o destructividad o de muerte,  es que la Psique funciona como un conjunto de sistemas motivacionales que responden a diferentes necesidades y deseos, como son:  de autopreservación y heteropreservación; sexuales; narcisistas; de apego y de regulación psicobiológica. Los sistemas motivacionales están moniteorados a su vez por un sistema de alarma –la ansiedad- que  activa diversos sistemas defensivos  (incluida  la agresión) y  capacidades de ejecución asociadas a cada sistema al no ser satisfechas las necesidades o realizados los deseos, Los sistemas motivacionales adquieren diferente primacía o jerarquía entre los individuos; el predominio jerárquico de uno o varios sistemas motivacionales determina la estructura de personalidad, basada en la importancia que adquirió  cada sistema; cabe señalar que estos sistemas motivacionales  se pueden alternar dependiendo de la etapa del ciclo de vida en el que se encuentre la persona.

            El sistema modular de organización de la Psique no es absoluto, interactúan entre sí los diferentes sistemas; por ejemplo la sexualidad puede activarse o desactivarse sobre la base de la gratificación narcisista o ansiedad que produce. El objeto de necesidad y deseo, en términos de Freud -el objeto de la pulsión- cubre funciones específicas de los sistemas motivacionales para satisfacer las necesidades y deseos. Esta definición de objeto es aplicable a cualquier pareja; ya sean madre/hijo, dos amantes o cónyuges, el par analista/analizando. Se puede construir una tipología de las parejas, con base en las  diferentes configuraciones de roles –reales y/o imaginarios- que cada sujeto juega en los sistemas motivacionales del otro. El objeto puede ser objeto de apego, del deseo sexual, de regulación de las funciones biológicas, objeto de autopreservación, objeto de suministros narcisistas, etc.;  puede cumplir algunas funciones de manera exitosa y otras no.

            El autor explora dentro de este marco referencial la relación existente entre los deseos de apego y sus derivados y el área de la intersubjetividad, denominada intimidad. Esto es, la experiencia de -estar o no estar- en el mismo espacio emocional, afectivo. Este espacio puede ser compartido de manera gozosa y placentera, o  por el contrario, puede el sujeto experimentar una sensación dolorosa de soledad en presencia del otro. (Importante no confundir con la ausencia del objeto o su pérdida). Esta experiencia de intimidad se construye gradualmente y se inicia en los primeros intercambios con la figura materna –primer objeto de amor y de identificación- desde los precursores como el intercambio de sonrisas,  hasta el placer encontrado en la intimidad al ser revalidado como sujeto en una experiencia vivificante (sentimiento anterior a la habilidad de establecer un sensación de valía propia). Bleichmar retoma los modelos internos de trabajo propuestos por Bowlby, para focalizar su atención en la subjetividad, en su dimensión intrapsíquica, lo que él denomina el modelo modular-transformacional. El sistema de apego se activa por múltiples necesidades y deseos; está disponible para asegurar su satisfacción o cumplimiento en  el encuentro con otro significativo. E l apego es un módulo o componente de la organización mental, articulado con  los otros módulos; es un sistema independiente de la sexualidad o de la autopreservación, pero no es autónomo respecto de estas fuerzas motivacionales, sino que es reforzada por ellas.

¿ A qué tipo de objetos deviene ligado el sistema del apego?  Uno obligado es aquel que proporcione un sentimiento de seguridad básica –el sistema de autopreservación; en otras ocasiones es el placer sexual el que selecciona al objeto como objeto de apego (punto de vista consistente con la tesis freudiana de que el deseo sexual determina la elección de objeto, ratificado ahora por rigurosos estudios de neurociencia). Otro objeto de apego puede ser el que contribuye a la regulación psíquica del sujeto al reducir su ansiedad y organizar su mente, al contrarrestar la ansiedad de fragmentación y proveerle de un sentido de vitalidad y entusiasmo. El objeto del apego puede ser escogido para mantener la autoestima del sujeto, quién al fundirse con este, adquiere sentido de valía; es un objeto narcisista que cubre las funciones de espejeo, de imago parental idealizada,   de ser un objeto de actividad narcisista, y/o una posesión narcisista del self. Establece también una distinción entre el apego guiado por el placer (sexual o narcisista) y el apego dirigido para defenderse de maniobras que contrarresten las ansiedades de separación,  de soledad, de desregulación biológica  y de intensos sentimientos de inferioridad. Es importante destacar que  en todo los casos, los objetos y la conducta de apego, independientemente del sistema motivacional que los haya activado,  contienen un elemento fantaseado   y una memoria (procedural) que los organiza.  Es así que la intimidad puede lograrse de maneras muy diferentes, o evitarse a través de diferentes mecanismos defensivos.

Como se puede observar de esta apretada síntesis, este capítulo, al igual que los demás  nos invitan a la reflexión,  a  repensar  y enriquecer las hipótesis freudianas, a realizar un esfuerzo de integración en lugar de permanecer en el narcisismo de las pequeñas diferencias.

Coincido con lo expuesto en la contraportada, se trata de un volumen de interés para todos los clínicos, independientemente de su orientación teórica, ya que la teoría del apego atraviesa las fronteras de los distintos tipos de intervención terapéutica, individual, grupal, familiar o de psicoterapia padres-bebé, al igual que las fronteras de las diversas teorías psicológicas. Me siento muy honrada por haber tenido el placer y la oportunidad de  leer y revisar un libro tan relevante  en nuestros días y que seguramente será una fuente de consulta obligatoria para todos nosotros interesados por comprender mejor esta compleja interacción entre los genes y la experiencia, en el proceso de construcción del sujeto psíquico y el desarrollo normal y patológico. Felicito a los autores y al editor Dr. Mario Cortina que se lanzó a la aventura de invitar a un grupo de expertos a nivel internacional, para regalarnos  el fruto de su  trabajo en la intersección de la teoría del apego y el proceso psicoanalítico.

 

                        Regreso a la sección: Foros y Conferencias Científicas

 



[1] Psiconalista didacta Asociación Psicoanalítica Británica, Director del Programa de Investigación Empírica de la Asociación Psicoanalítica Internacional, autor de diversos libros entre ellos Teoría del apego y psicoanálisis, New York: Other Press, 2001

[2] Publicado en el libro Apego y vínculo materno infantil, Guadalajara: Universidad de Guadalajara/ Asociación Psicoanalítica Jalisciense,  J. Vives, J. y T. Lartigue (comps), 1994

[3] Resultados parciales de esta investigación se pueden consultar en los libros Observación de bebés, México: Plaza y Valdés,  N. R. de Polanco (comp.) 2000 e Interacción  social del niño,  México: UNAM,   LM Zaragoza y MC Bustos (comps.) 2001.